Una tierra con memoria
La Crucesita, entre Huarpes y Jesuitas
Mucho antes de las casas de piedra, este rincón del pedemonte ya tenía historia. Compartimos algunos fragmentos del libro de María Verónica Godoy.
La Crucesita, entre Huarpes y Jesuitas · M. Verónica Godoy · 3.ª edición, 2023
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Más de 10.000 años a. C.
Los primeros pobladores
En La Crucesita se encontró una punta de proyectil “cola de pescado”, una de las huellas más antiguas de presencia humana en la región.
Uno de los sitios arqueológicos vinculados con los primeros pobladores de la región muestra una punta de proyectil “cola de pescado”, instrumento generalmente indicativo de una cronología superior a los 10.000 años a. C. Se trata de “La Crucesita”, que se ubica en el Norte de Mendoza, en el extremo sudoriental de la precordillera (…).
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Pueblos originarios
Refugio huarpe
Los huarpes vivían en los abrigos rocosos de la precordillera, completados con pircas y cerca de las vertientes. Con la conquista, La Crucesita se volvió un refugio.
Muchos de los indígenas, que eran transportados de manera compulsiva a Chile, a través de la cordillera, se escapaban en el trayecto y se refugiaban, entre otros lugares, en La Crucesita, donde llegaron a reunirse varios de ellos. La huida de los indígenas hacia lugares inaccesibles, puede considerarse como una forma de resistencia ante el poder español.
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Dato
En lengua millcayac, pukios eran las vertientes puras y cristalinas; toko, la piedra; walta, los cerros.
La Crucesita, entre Huarpes y Jesuitas · pág. 24
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1650 – 1767
La Estanzuela jesuita
En 1650 una merced real le otorgó estas tierras al Colegio de la Compañía de Jesús. La Estanzuela abarcaba lo que hoy son La Crucesita, Blanco Encalada, Las Compuertas, Vistalba, Chacras de Coria, La Puntilla y la ciudad de Luján, entre otros lugares.
El campanario Los padres jesuitas plantaron un bosque de nogales de grandes dimensiones en el casco de la estancia.
Existe en la zona un lugar, sobre un cerro, donde dos grandes rocas paralelas son conocidas como “el campanario”, ya que allí los jesuitas, justamente, colocaron una gran campana que hacían sonar cada tanto (y que podía escucharse a gran distancia), para reunir a los indígenas con el fin de darles instrucciones sobre las labores que allí realizaban y evangelizarlos.
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Dato
Uno de los corrales de pirca que levantaron los jesuitas tiene 24 hectáreas.
La Crucesita, entre Huarpes y Jesuitas · pág. 38
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1775 – siglo XX
La estancia de montaña
En 1767 la Corona expulsó a los jesuitas. La Estanzuela se remató en 1775, pasó por distintas familias y con los años empezó a llamarse La Crucecita. Tuvo agua mineral propia, un hotel y un restaurante famoso. En el casco de la estancia funciona hoy un camping.
Postal antigua · Colección Ronchietto
La estancia entre álamos · Archivo Mendoza Antigua En 1880-1890 se construyó un acueducto de cerámica, que aún hoy se observa, para la distribución del agua mineral que proviene de la surgente. Dicho acueducto llegaba hasta Chacras de Coria.
El agua era embotellada en damajuanas, bajo el nombre de “La Araucana”. Fue la primera en comercializarse en el país.
A fines de la década de 1930 y hasta fines de 1940 funcionó en La Crucesita un hotel, especialmente dedicado a la recuperación de enfermedades respiratorias. (…) La empresa de Ómnibus “CITA” tenía un recorrido especial que llegaba hasta el Hotel, con dos frecuencias diarias, una a la mañana y otra a la tarde.
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1898
“Agua de La Crucesita, Vertiente del Campanario. A $1 la damajuana.”
Aviso del diario Los Andes, 28 de noviembre de 1898 · citado en la pág. 16
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Hoy
El barrio de piedra
Hoy es un barrio de casas de piedra con reglamento propio: se construye solo con piedra de la zona, hasta 7 metros de altura, sin alterar el nivel natural del suelo, y las pircas no se tocan por su valor histórico. Las reglas actuales están resumidas en Antes de venir. Donde estaba el casco de la estancia hoy funciona un camping: @lacrucesitacamping en Instagram.
La Crucesita es uno de los sitios de la precordillera mendocina que se destaca por su gran belleza natural.
Como habitantes de esta tierra, es nuestro deber cuidarla, respetarla y preservarla para las futuras generaciones.
Leé el libro completo.
La Crucesita, entre Huarpes y Jesuitas, de María Verónica Godoy. Tercera edición, 2023.
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